domingo, 23 de junio de 2019
sábado, 8 de junio de 2019
EL ORIGAMI Y LAS MATEMÁTICAS
El Origami es realmente un arte
geométrico que obedece a un conjunto de reglas. Si se observa una base
cuadrada o triangular, o la base
pájaro, podrá mirarse en ella un patrón
de normas geométricas.
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Estos dobleces nos
conducen a la base triangular a
la cuadrada. (Diagonales, líneas medias, bisectrices, intersección, podemos
observar ángulos y triángulos)
El físico Robert Lang, [1] dejó su
carrera investigadora para dedicarse a tiempo completo a diseñar y estudiar
modelos de Origami, teorizó hace unos años cuáles eran las normas matemáticas
que se pueden aplicar a cualquier figura hecha de papel, construida según su
rama más tradicional: a partir de un pedazo cuadrado de papel y sin utilizar
cortes ni pegamento.
Lang redujo sus observaciones a cuatro reglas:
- Si desdoblas una pieza de Origami, obtienes un papel cuadrado con un
patrón de dobleces sobre él. Ese patrón siempre será coloreable en dos colores:
puedes colorear las figuras geométricas que aparecen utilizando dos colores sin
que coincidan dos contiguas del mismo color.
- Si
sumas los pliegues en montaña en torno a un eje, y le restas los pliegues en
valle en torno a ese mismo eje, el resultado siempre será dos o menos dos.
- Si
numeras los ángulos en torno a un eje de forma alterna (1-2-1-2-1-2), y sumas
todos los 1 y todos los 2, obtienes dos sumas de 180 grados.
- Una
hoja nunca puede penetrar un pliegue.
Como puede
observarse a través de
este arte podemos introducir nociones
elementales de geometría en los niños, pero para ello necesitamos
entrenar a los docentes.
Lang, plantea (2016)
Que la base de cualquier diseño
de Origami, ya sea una simple pajarita o una compleja serpiente con decenas de
escamas, no solo describen los fundamentos del Origami, sino que se puede usar la geometría para crear casi
cualquier figura que se desee, siempre que se tenga un poco de habilidad. Es lo
que se llama el empaquetado de círculos, o 'circle packing', una teoría
enunciada por los estudiosos del Origami en los años 90 que postula que
cualquier figura puede hacerse a partir de una serie de círculos empaquetados,
sin superponerse. Se trata de convertir cualquier cosa que se quiere
representar (un animal o una planta, por ejemplo) en un dibujo esquemático en
el que cada extremidad es una línea y cada línea, después, una pestaña de
papel.
[1] https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2016-02-13/las-matematicas-escondidas-en-el-arte-del-origami_1151347/
EL ORIGAMI
Se dice que el Origami es el
arte de
doblar el papel para crear
figuras. Figuras cuya
característica fundamental es haber
hecho diferentes dobleces a un papel.
En España recibe
el nombre de Papiroflexia. En los primeros tiempos en china, después de haber inventado el papel
se comenzó a doblar el papel para obtener modelos atractivos a la vista y en
especial las cartas. El papel llegó a
Japón (allí se llama KAMI).
Posteriormente surgió el nombre de
ORIKATA, o ejercicio de doblado, y luego
se asumió el verbo Oru que significa doblar, al lado de la palabra Kami con el cual se formó la palabra ORIGAMI (ORI es el verbo oru conjugado y GAMI es el sustantivo kami declinado). A partir
de ese uso surgen las llamadas bases cuadrada, triangular y otras como la del pez, la del pájaro, la de la rana etc.
Se dice que en sus inicios nace
en China y debido a los
intercambios comerciales pasó a Japón
integrándose a diversas ceremonias
( los samuráis intercambiaban regalos en señal de respeto; adornados con un
sobre con pequeños dobleces conocido como Noshi, y en las bodas de la
religión sintoísta se decoraban los vasos de sake de la pareja con mariposas
macho y hembra de papel).
Se dice
sin embargo, que su origen
suele ser japonés, y que su desarrollo está íntimamente ligado a la aparición del papel
de fibra vegetal. Clemente (1991) nos dice
la
palabra papel, tanto en
castellano como en muchos idiomas
europeos, procede del nombre latino “papirus”
con en el que los romanos designaron al papel fabricado por los egipcios con
las plantas de pairo. Estos papiros muy abundantes en las riberas del Nilo,
proporcionaban un material de escritura
bastante aceptable. (16)
Este arte en un principio era practicado por la nobleza
por lo costoso que era el papel, lo cual
a medida que se abarató, fue
utilizado por las clases menos pudientes. No
obstante, las diversas formas de doblar el papel planteaba las diferencias sociales (periodo
Muromachi -1338-1573) .
Para la era Tokugawa (1603-1867) el Origami llegaba
a todo el público, y se ejecutaba
para divertirse, y llegó a
convertirse en un arte cultural japonés.
CRECIMIENTO DEL ORIGAMI EN OTRAS NACIONES
Sobre este particular se habla
de la importancia de las
invasiones árabes (siglo VIII, individuos
admiradores de las matemática y la geometría vieron en este arte una forma de crear figuras y ello contribuyó a
la implementación de estudios geométricos y matemáticos
que fueron usados en la perfección de las figuras.
El
mismo Clemente (obcit) señala
que esta invasión
generó muchos prisioneros
chinos los cuales fueron trasladados a
Samarcanda el año 751, aprendiendo los
árabes la técnica de fabricación del papel, que luego
la extendieron a diversos países. Fundaron en el 794 una fábrica de papel en Bagdad y más
tarde, otra en Damasco. Al carecer
éstos de algunos de los ingredientes
como la corteza de la morera china, la calidad del papel
ya no era la misma. Entonces los árabes añadieron a la mezcla original trapos viejos, y fibras diversas.
Una vez que se produce la invasión de los árabes a España, éstos introducen la técnica
de fabricación del papel 2 , introduciendo este arte a
la misma, y luego España lo hace extensibles a las tierras europeas
y a las conquistadas por España en América[1]. Por
supuesto, en el siglo XIII se seguía
prefiriendo el pergamino al papel, lo que hizo que el arte del Origami atrajera más a la población interesada.
Se dice que
Miguel de Unamuno fue un gran aficionado
a la papiroflexia, que consideraba un divertido entretenimiento y que llamaba
cocotología a modo de broma. En muchos de sus retratos aparece alguna pajarita
entre sus libros, e incluso bautizó como Cocotta Unamuniensis a una de sus creaciones.
Primeras figuras
Existen una serie de figuras que no se conoce con exactitud
su data. No obstante una de las
más antiguas es la pajarita española.
Ahora bien , de acuerdo con Clemente (obcit)
la primera cita explicita
e inconfundible que hasta el momento
tenemos en Europa, relativa a
unos modelos de auténtica Papiroflexia , data de 1737, en SAN Fernando (Cádiz)
.Es una carta en la que se habla de “ cometas, barcos, pájaros y otras
muchas cosas, todas ellas
de papel)
ESTILOS DE
ORIGAMI
En el Origami actual podemos
apreciar cinco estilos: el Origami de acción; caracterizado
por el movimiento parcial, la capacidad de volar y la necesidad de ser inflados
y halados de algún extremo para completarse. Origami modular; el cual es la
unión de muchas piezas de papel de una misma forma para crear un modelo
completo. Plegado en húmedo; en las que se humedece el papel para crear figuras
de curvaturas finas en lugar de pliegues. Origami pureland; en que se realiza
un número limitado de dobleces en el papel, y el Origami teselado, en que se
trenza el papel para crear un patrón que cubra completamente una superficie
plana, sin dejar orificios.
https://www.aboutespanol.com/todo-lo-que-deberias-saber-del-Origami-2288138
Algunos autores clasifican https://www.aboutespanol.com/todo-lo-que-deberias-saber-del-origami-2288138,
El arte de doblar papel según la época en la que fueron desarrolladas
las diferentes técnicas, otros, han llegado a clasificar 80 tipos diferentes de
Origami según la técnica utilizada o el tipo de papel que usamos, algunos
de los más conocidos y memorables son:
- Origami
de acción (figuras de papel que realizan algún tipo de
movimiento, como ranas que brincan, aviones de papel,juegos, figuras, personajes,adornos para
celebraciones, etc.)
- Origami
sonoro (modelos de Origami que producen sonidos)
- Rompecabezas de Origami
- Origami
tradicional (puede ser en 2 o 3 dimensiones)
- Origami
con hojas de papel cuadradas, con hojas de papel
rectangulares o con hojas de papel circulares.
- Origami
modular (se utilizan múltiples figuras semejantes para
formar un módulo en tercera dimensión o 3D)
- Origami
compuesto (en el cual el modelo final está compuesto
por dos o más hojas de papel cada una doblada de forma diferente)
- Origami
húmedo (se dobla el papel mientras esta humedecido
lo que permite dobleces más orgánicos y curvos que permaneces así una vez
que el papel se seca)
- Kirigami (es
el Origami que permite que se realicen cortes en el papel, bien de la
palabra “kiru” que significa cortar, es con esta técnica que se hacen los
“copos de nieve de papel y las figuras de niños tomados de la mano que
todos conocemos)
- Arquitectura
de Origami en la cual se aprecian figuras de edificios ,
casa y puentes cuando el papel está a una inclinación con un ángulo de 90º
Usos del Origami
Podemos decir que el uso del ORIGAMI puede ser variado, algunas persona lo usan
como entretenimiento, otras para desarrollar destrezas finas. Nosotros
queremos usarlo como una forma de introducir las nociones
geométricas y matemáticas desde el preescolar ya que gracias al a la técnica del Origami podemos crear diferentes cuerpos
geométricos, también nos ayuda a desarrollar nuestras habilidades y
creatividad.
[1] No
obstante se dice que en América los aztecas fabricaban vestidos
y gorros, cometas de papel (entre
los siglos IX Y XII)
La formación
matemática del estudiante
Presentamos
los elementos que asociamos a la necesidad de la formación del hombre
del Siglo XXI como una forma de
transitar y comprender los
procesos ligados a la formación de la persona.
No resulta fácil mirar el futuro lleno de incertidumbres y un presente
lleno de injusticia social, corrupción, destrucción del ambiente, aniquilamiento del hombre a través de las
guerras, el hambre, la falta de
equidad, la desarmonía en todos los órdenes. Se podría decir que hay una flagrante violación de todo lo que suene a
principios y a ética. Se
fortalece con la idea
la necesidad de buscar un mejor futuro, un mejor
devenir, una necesidad de cambio
impostergable. Para ello se hace
necesario derribar una serie de
muros incontenibles que se han convertido en barreras históricas y se han
materializado en diversas
políticas y acciones entre los hombres.
De ello se deriva la inmensa responsabilidad de los que aún creemos en el ser
humano y en la educación. Se hace
prioritario tomar consciencia de nuestra realidad. Es necesario sentarnos con
la cabeza fría, y reorientar de algún modo
los lineamientos que nos conducen a ser mejores ciudadanos y mejores seres humanos. Sabiendo lo complejo que somos debemos asumir la
necesidad de entendernos, de posibilitar
la búsqueda de aquellos elementos que no
nos desintegren, que nos hagan ver el
mundo diverso y único que tenemos
delante. Que nos permita tomar
consciencia como dice Morín
(2000;19) de nosotros mismos y de nuestra identidad compleja. Necesitamos
afianzarnos en nuestra identidad para
alcanzar nuestros sueños. Pensamos que
el desafío que tiene la educación hoy,
es el de ayudar a consolidar
instituciones modernas, eficientes, comprometidas, que aspiren a consolidarse como líderes
mundiales para la satisfacción del ser
humano. Solo el docente sabe cuál es el momento más apropiado para
introducir un proceso dentro de una sala de clases, un conocimiento o una experiencia, y hoy la era digital, reclama otro tipo de
estrategias y nos obliga a formar docentes
con una serie de competencias y habilidades, que no pueden ser meros
cumplidores de órdenes de un Ministerio o un propietario de plantel. Ellas y
ellos deben ser personas pensantes y conscientemente actuantes. Esa es la única
manera de que puedan realmente estimular y orientar el aprendizaje profundo de
sus estudiantes.
El alumno de la era digital, debe ser capaz de buscar información, de procesarla,
de tomar decisiones, de interactuar, de
tener habilidades tecnológicas, de
investigación, de comunicación, de comprender
y contextualizar lo que hace. En otras palabras, debe ser capaz de analizar
y sintetizar, aprender: habilidades tecnológicas, de investigación, de
comunicación y de comprensión cultural. Es un individuo formado en la criticidad, que sea capaz de
trabajar con una computadora, pero que recree lo que hace y lo comprenda y si es posible se
adelante a las soluciones de su
computadora. Necesita el hombre de hoy
aprender a sacar provecho a su aprendizaje, a su rendimiento laboral, al
medio que lo rodea. Aprender a pensar
sería la clave. No basta con tener una computadora, es necesario usarla
para aprender a pensar. Se requiere de un docente y de un alumno con otras
habilidades que lo ayuden a la solución de problemas.
Hoy se nos presenta no sólo un mundo con problemas, sino un mundo
altamente problematizado, se requiere de sujetos que piensen, que aprendan a pensar, a
analizar y a sintetizar, y pareciera por extraño que parezca que no es esto lo que
estamos logrando con la educación de hoy. Dentro de
esta problemática la enseñanza de
las ciencias llamadas duras, sigue
siendo un problema, las estadísticas
nos hablan de la poca cantidad
de graduados en dichas áreas, y
las mismas son vistas por los estudiantes como complejas y filtros en una determinada carrera o estudio. Dentro de estas disciplinas las matemáticas ocupan un lugar preferencial, y cada vez el índice de aplazados
es mayor. En los últimos tiempos, en el caso concreto de Venezuela, ante
la carencia de profesores en estas
disciplinas, se les promedian las
calificaciones a los alumnos, los cuales
aprueban la asignatura sin haber visto un solo tema sobre ella. Situación que genera
múltiples problemas cuando estos
alumnos quieren seguir una
carrera donde los conocimientos básicos son fundamentales en la solución de problemas más complejos. En la medida que incursionamos a través de la investigación primero a nivel
universitario, luego a nivel medio y por
últimos en los primeros niveles del
sistema, fuimos observando, como
las deficiencias observadas a
nivel superior en las disciplinas
matemática y geometría se repetían
en los niveles precedentes. A esto debimos agregar el uso indiscriminado de la calculadora, a la
cual el alumno se entregaba sin ninguna aprensión. La calculadora daba un
resultado y él no la cuestionaba,
dándose casos como por ejemplo, un resultado de 15 para una probabilidad. A nivel
superior pudimos detectar
sobre todo en estudiantes de ingeniería de
sistemas, problemas con los números racionales, factorización, ubicación
en un eje de coordenadas,
relaciones de ubicación en el espacio, y
geometría en general entre otras cosas.
Detectado este problema, asumimos investigar
en el nivel medio,
repitiéndose el mismo problema. Con el agravante, de que la
parte del contenido programático que
se debe ver en este nivel, con respecto
a geometría, muchos docentes lo dejaban para el final del año
escolar, y si se presentaba cualquier
problema (paros, huelgas u otra situación)
no se daba dicho contenido. Eso
nos llevó a la educación básica,
donde muy poco se
trabaja la geometría.
A la sazón desde 1990
nos hemos dedicado a trabajar
con la técnica del Origami más
como entretenimiento o diversión
que como cualquier otro objetivo.
Dictamos talleres sobre el mismo en diferentes
regiones del país, y a medida que
trabajábamos en los talleres
pudimos apreciar como se iba
incorporando el vocabulario geométrico
en niños y docentes y ello lo relacionamos con las dificultades que habíamos
observado en los estudiantes. Así que en la búsqueda
de ayudar a superar estas dificultades asumimos como posibilidad el uso
de la Técnica del Origami, como una forma de enseñar-aprendiendo y aprendiendo enseñando.
Enseñar- aprender y aprender-enseñando Matemáticas
En otras palabras,
en la medida que trabajamos la docencia,
pudimos experimentar la mejor
manera de enseñar, aprendiendo y valorando
lo que hacemos y superando
nuestras propias dificultades. En este sentido, nos propusimos trabajar la docencia como una disciplina
inherente al ser humano y de ello se derivaron algunas cuestiones como la necesidad de generar la criticidad ante la problemática educativa, del avance tecnológico,
la globalización, la digitalización, las
expectativas del mundo de hoy, la
incertidumbre, y un aprendizaje lleno de irresoluciones, ante un mundo
cambiante y expectante. Nos dimos a la
tarea de incursionar en los primeros niveles del sistema educativo, no sólo con los alumnos, sino también con sus
docentes. Situación que tuvimos que
afrontar
En el caso que nos ocupa consideramos que las Matemáticas enseñadas desde los primeros
niveles del sistema educativo, sientan
unas bases firmes no sólo para el desarrollo del conocimiento matemático de los
estudiantes, sino también para el desarrollo de capacidades cognitivas y
actitudes que les permitirán desenvolverse adecuadamente en situaciones
cotidianas, de ahí su importancia.
La enseñanza de
la matemática en los primeros niveles del sistema educativo venezolano
Enfocamos a la
escuela como una organización sistémica
(Bertalanffy, 1988), inmersa en una sociedad
que funciona con base en organizaciones por tanto ella debe ser
concebida como una organización,
inserta en otras organizaciones con las cuales interactúa. (David, 1994). Hasta
los momentos no se ha apreciado
otra forma de complementar la formación que el sujeto recibe en su hogar
que no sea la de escuela, y esta se
convierte en una extraordinaria oportunidad
para muchos de lograr
sus sueños y cristalizar sus
esfuerzos. Ella, con todas sus
bondades y defectos es un núcleo social conformado por muchos elementos que reúnen docentes,
estudiantes, comunidad, padres, representantes, trabajadores, materiales
instruccionales, programas de estudios, recursos financieros e institucionales,
y que de alguna manera es dirigida por el ente del Estado, que tiene
esta potestad. Como organización tiene la autoridad de prestar sus servicios
en la formación de una nación, de ahí la
importancia que tiene dentro de un contexto sociocultural.
Nace como una forma de resolver el conflicto de enseñanza entre la
familia y la sociedad, y desde entonces
con todas sus vicisitudes no la hemos
reemplazado en su sentido lato.
En este trabajo nos circunscribiremos a la situación problema de la enseñanza de la matemática en el
Preescolar y en la Escuela Básica, la cual se nos presenta como un problema multifactorial, que envuelve
desde el contexto sociocultural, hasta los diversos elementos
presentes en el proceso de enseñar
y aprender. Trataremos de evidenciar
nuestra preocupación. Desde 1995 se hablaba de la importancia de que el
aprendiz construyera su propio
conocimiento, en este caso matemático, de tal manera esta enseñanza debía producirse en entornos
que demanden del estudiante
la realización de tareas y acciones propias del quehacer matemático y
lo lleven a un accionar cognitivo de mayor nivel. No obstante,
pareciera que ello no es suficiente. A
pesar de los diversos trabajos que
consideran la importancia de muchas
metódicas para el aprendizaje matemático, ello parece que
aún no disponemos de planteamientos
sólidos como dice Cruz (1990) para desarrollar habilidades para la solución
de problemas. Por otra parte, si asumimos lo que dice Chevallard (1985), en
cuanto trasladar el conocimiento matemático
de la comunidad científica, al
mundo del estudiante y que es tarea del docente convertir un objeto del
saber en un objeto de enseñanza, la
situación asume mayor complejidad.
Pues el docente debe saber este llevar al mundo del alumno.
Ese proceso está
pleno de significados, valores,
acciones, intereses, motivaciones donde
todos los elementos
involucrados interactúan como un gran
sistema.
Origen
de nuestra preocupación.
Los autores nos hemos desempeñado en dos grandes áreas, por un lado el mundo matemático y por el
otro en la metodología de la investigación, pero siempre
en la docencia. Así mismo hemos
ido profundizando cada vez más en
la llamada técnica del Origami
o arte de doblar el papel. A medida
que ahondábamos en la técnica y
con la divulgación de nuestros trabajos en
exposiciones, conferencias y
talleres, aumentó nuestra relación con
gente interesada sobre la misma. Así que
ello nos condujo a dictar talleres y conferencias al respecto. En primer lugar
a nivel universitario en las
Facultades donde ejercíamos (Humanidades
e Ingeniería), luego a través de
diversas organizaciones como el grupo Keyeme, Banco Central
de Venezuela, Banco del Sur, Corporación de Guayana, AVEC, Banco
Consolidado, Banco del Libro, AOV, Colegio Universitario de El Tigre,
Colegio Universitario Francisco de Miranda, entre otras instituciones.
En estos talleres acudían niños, adultos, docentes, y
todas las personas interesadas
en dicha técnica. Inclusive
formamos partes de diversas exposiciones de obras
construidas con el ORIGAMI. Asumíamos
al principio dicha actividad
como algo entretenido y divertido.
Pero a partir de
la presencia de
estudiantes de los diferentes niveles
en los talleres fuimos observando dificultades
para construir las figuras [1]
, conflictos que venían dados por el desconocimiento del
vocabulario utilizado en la construcción
de las figuras; valga decir, vértices,
diagonales, perpendiculares, ángulos (de
todo tipo), bisectriz, mediatriz, línea media, lado opuesto, lado adyacente, lados
y /o segmentos perpendiculares, lados y /o segmentos paralelos, polígonos,
poliedros, cuadriláteros, entre
otros. Así que al
realizar los talleres tuvimos el cuidado de utilizar el vocabulario geométrico dependiendo del
nivel del sistema educativo donde lo dictábamos, o de los docentes que acudían al taller. Esto nos llevó a
emprender investigaciones
llevadas a cabo entre 1997 y
2015 sobre las dificultades que
presentaban los estudiantes y docentes
con el vocabulario geométrico, Cornieles y Haffar ( 1998). Aquí comenzamos
a detectar algunas situaciones:
·
La mayoría
de los talleristas tenía poco dominio del lenguaje geométrico
·
Los docentes
nos señalaban que estudiar la
geometría se dejaba para finales
de año y casi nunca se cumplía
el programa a nivel de escuela
básica. El mismo problema se
observaba en la educación media.
·
Los docentes
preferían no dar este contenido.
·
Los
docentes se quejaban de sus dificultades
y falta de preparación para
la enseñanza de la misma.
·
Señalaba dificultades para trabajar con el espacio.
·
Los
alumnos señalaban haber visto muy
poca geometría durante sus estudios
·
Tanto
docentes como alumnos y otras
personas de los talleres
presentaban dificultades para dar
dirección orientados en un plano y en el
espacio, usaban a menudo el vocabulario, pa ´arriba, pa ´bajo, pa’alla, pa´ca. Punta, al contrario,
pa´este lao, derecho, redondo, esquina,
por detrás etc.
·
Se observó también poco manejo de las propiedades de las forma de las
figuras planas y de las figuras 3D, cuerpos geométricos, poliedros.
·
Problemas de orden y sucesión espacial
·
Continuidad
·
Manejo de la noción geométrica.
·
Desarticulación del programa de matemática entre
Educación Básica y Media.
·
Para muchos
docentes los rasgos que
caracterizan la geometría son: difícil, incomprensible, abstracta,
compleja y de uso no tan evidente.
En nuestras conversaciones con los
docentes deducimos que ellos
reconocían sus dificultades
y desconocimiento en cuanto
a su formación geométrica.
·
Asumían que
los materiales que usan son la tiza, el pizarrón, la regla, muy poco el compás, y las
escuadras.
·
A pesar de reconocer la existencia del espacio tridimensional se manejan con un vocabulario bidimensional.
·
Es de hacer notar que cualquier estudiante
que está resolviendo un problema, matemático, o de física, o de
química o de economía, si él tuviera la habilidad de representar
gráficamente algunos de los elemento del problema se le facilitaría resolver ese problema. en
consecuencia nuestro trabajo se
dirige hacia la introducción de esa habilidad.
Posiblemente
los investigadores matemáticos de la ciencia pura estén pensando acerca de lo que debe
caracterizar una investigación sobre
esta ciencia. Nosotros dejamos en claro
que trabajamos sobre la manera como se
aborda la enseñanza de esta disciplina
en los primeros niveles del
sistema. No podemos afirmar
si esta es la realidad latinoamericana, europea o americana, nuestra preocupación se centra
en algo más cotidiano, nuestros
alumnos exhiben serias fallas
sobre esta temática y ello va desde el preescolar hasta la vida universitaria. Es un problema
real y concreto, deberíamos identificar
sus causas y tratar de
erradicarlas. En consecuencia
apreciamos que siendo el Origami
un arte geométrico, divertido, agradable
creativo, podíamos utilizarlo para
introducir las nociones
geométricas desde el preescolar.
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