· El docente y su autonomía dentro del subsistema
Un elemento dentro de nuestro planteamiento lo constituye
el docente.
Llevar
a cabo la docencia compartida
implica autonomía como docente
en el trabajo académico, algo bien
difícil de entender. Porque no es hacer
lo que quiero, sino lo que necesito
hacer, en el momento preciso que debo hacerlo. Es tener la competencia para hacerlo. Considerar el
trabajo con otros, analizar el problema
con otros, asumir responsabilidades con otros
y actuar con otros, es una competencia a adquirir en la práctica y la
metódica que proponemos. Planificar con
otros, analizando una problemática en toda su complejidad y asumiendo los problemas susceptibles de
resolver dependiendo del nivel educativo donde se produce el proceso de
enseñanza como parte de este proceso. Aprender es difícil, cuánto más lo es
enseñar, pero si todos nos disponemos,
podemos dominar el proceso y
ayudarnos unos a otros, aprendiendo unos de otros.
Según Delval (2002) en su obra
La escuela posible y hacia una escuela ciudadana ser autónomo no
consiste en actuar o pensar con independencia de los demás, sino justamente
hacerlo teniendo en cuenta las opiniones de los otros, y tras evaluarlas,
aceptarlas o rechazarlas; es decir, una persona autónoma no funciona con
independencia de los demás, sino que llega a tomar sus propias decisiones
después de haber tenido en cuenta, de haber examinado, de haber evaluado, las
opiniones ajenas. Desde este punto de vista, podemos hablar de que hay dos
aspectos principales en la autonomía: la autonomía intelectual, que consiste en
ser capaz de pensar sobre las cosas en el ámbito de la naturaleza o en el de la
sociedad, analizando los problemas en toda su complejidad con independencia de
juicio, pero teniendo en cuenta las opiniones de los otros. Y la autonomía
moral, que radica en actuar y en evaluar las propias acciones y las de los
otros respecto a los problemas de la libertad, la justicia, el bienestar y los
derechos de los demás (lo que constituye el objeto de la moral), con
independencia de juicio. Así pues, el individuo autónomo adopta una posición
tras haber evaluado las de los otros y haber decidido cuál es la mejor
· El docente investigador dentro del subsistema
El
docente también es un investigador. No un individuo
de bata blanca, sino un observador, que a diario enfrenta problemas
y los resuelve. Lo cual es muchos
más que tomar un curso de capacitación
docente. Es tomar en consideración la
función docente, lo que ocurre en el entorno, y que afecta la función docente y la función de aula. Un docente debe serlo a dedicación exclusiva
a la docencia, pues ello une su trabajo
pedagógico a la investigación, y a la
realidad. Y cuando decimos dedicación exclusiva, es que ella debe formar parte también de la realidad de
lo que enseña, de su práctica como docente y como profesional. Un hombre que
va a la empresa, a la fábrica, a la industria, y de ella se nutre para reformular su acción
La idea
es la formación de un sujeto crítico
de su propio contexto, un
participante activo dentro del mismo. Interesa primar la formación de un sujeto que debe aprender a ver al mundo de una manera sistémica y holística, y en sus múltiples determinaciones. Que le permita entender una
disciplina pero también sus diversas interrelaciones. Entender que el mundo
no es una suma de ciencias o
asignaturas, sino que hay un mundo, único y diverso a la vez. Un mundo que se
interrelaciona. El alumno y el docente deben aprender a reflexionar sobre su realidad, no solo de manera
individual sino también en conjunto,
cuando ello sea necesario y conveniente,
así como también buscar formas de interpretación de la realidad en aras
de transformarla, y ello
debe nacer desde la escuela básica. Del aula deben salir las experiencias para mejorar el
proceso pedagógico, no de las
instituciones gubernamentales,
que no tienen esa vivencia diaria, y
esto sería imposición. De la
escuela deben nacer las experiencias y del contacto de su miembros con personal
especializado las propuestas de mejoras del proceso e interactuar en el
sistema educativo. El docente no debe
ver el curriculum como una camisa de fuerza.
· El docente es un intelectual dentro del subsistema
Un
docente que como intelectual es capaz de
enfrentar el proceso del conocimiento, y
además sabe hacer uso de los nuevos recursos tecnológicos. Por
supuesto, al plantear esta situación asumimos al docente como un hombre de
prestigio social e intelectual, de probada solvencia. Un hombre que la
comunidad admira y la sociedad le
reconocen y paga sus servicios. Un docente que no necesita trabajar en diferentes instituciones para labrarse el sueldo. Un individuo por la
que la misma sociedad se preocupa para
mantenerlo al día, acreditado, solvente y como su digno representante. El debe ser
capaz de plantear un panorama amplio sobre su asignatura, de organizarla
desde lo más sencillo a lo más complejo,
observar que su asignatura es base para conocimientos ulteriores y actuales.
Que dicha asignatura comparte fronteras
con otras. No se puede olvidar que sus conocimientos junto a los de los demás docentes en el
momento en que se discute deben contribuir a la solución de los problemas seleccionados en la escuela, academia o grado.
Esto quiere decir que debe ser capaz de integrar conocimientos con otras asignaturas. Como
puede delinearse a manera de
ejemplo hay conocimientos generales básicos, que disminuyen a medida
que ascendemos en la estructura del grado escolar, pero hay conocimientos más complejos
que se encuentran presentes en
las estructuras básicas y que la unión entre ambos genera la posibilidad de tomar decisiones
cada vez más complicadas y que son respuestas
que el sujeto da a problemas
después que ha adquirido ciertos
elementos en su proceso de aprendizaje, de conocimiento y de vida. Si el sujeto
no puede resolver sencillos problemas es porque esas estructuras no se han logrado (y las razones
pueden ser diversas)
Un docente que pueda entender que como dice Piaget (1976)
que todo conocimiento supone una estructura previa, anterior a él,
estructura en la cual y a partir de la cual se produce, por superación de
dificultades o contradicciones. A su vez, generará nuevas contradicciones o
problemas, a medida qué, buscando equilibración, resuelve los precedentes. Todo
conocimiento se convierte así, en una estructura productora de
conocimiento. Esas relaciones deben
generar problemas, preguntas, inquietudes al alumno y para ello debe tener las herramientas pertinentes.
En este sentido consideramos, que el proceso de aprendizaje debería construirse
sobre la base de ejes curriculares y que son hartamente conocidos. Ejes
alrededor de los cuales se construye el proceso de enseñanza.
Por supuesto
se reclama un docente
con una alta formación, que sea un investigador, que sea capaz de organizar
los problemas de aprendizaje dentro de un marco de referencia teórico que
le dé la posibilidad de pensar y de crear dentro de su práctica pedagógica,
dentro del contexto socio histórico donde se inscribe la escuela y su propia
práctica. Ello implica
que la práctica educativa no
puede estar aislada del contexto
histórico, pero debe servir para que el maestro encuentre sentido a su
docencia y a sus relaciones con los alumnos y sus representantes y con sus compañeros.
· El docente con competencia digital dentro del subsistema
La
sociedad actual se ve sometida a cambios
drásticos, donde no basta el acceso a la información sino el uso de esa información y el uso de
los recursos tecnológicos que permiten
ampliar dicha información. Donde el
docente requiere de nuevas competencias
para saber usar la herramientas,
los recursos tecnológicos, las computadoras, pero también debe saber
gestionar la información y tener una identidad digital. Un manejo de habilidades,
conocimientos, destrezas comunicacionales y tecnológicas. Pero que a su vez tenga, alfabetización tecnológica. Ello implica
reconocer, evaluar, organizar y transformar
la información. Esta competencia
digital lo prepara para vivir en un mundo digital, con valores, con ética, es decir lo
prepara para hacerse y ser
un ciudadano digital con
identidad digital.
Necesitaos
un docente que sea un ciudadano con
habilidades que no solo sabe hacer sino
que hace en el momento adecuado y en el momento determinado. En un individuo
que hace un uso seguro y crítico de las Tic. Que usa y gestiona la
información. Un ciudadano que vive
en un mundo que cada vez se aprecia distinto, donde las
competencias que se requieren cada día
son más complejas. Donde la cooperación, la colaboración, cada vez nos regresan a coyunturas más complejas, más difíciles, más escrupulosas, más comprensivas, más
compartidas. Se requiere hoy de un
docente que pueda usar las herramientas que la Web le ofrece y que les permite
la comunicación a través de imágenes, sonidos
y textos, de manera on line o
diferida.
Papel de los padres o representantes y de la familia, como elementos dentro de la docencia compartida.
Dentro de este
contexto y a nivel de la escuela
básica o media los padres y representantes juegan un papel preponderante, aquí los conflictos y contradicciones sociales
deben ventilarse, discutirse, si tenemos
realmente una escuela que aspire a formar ciudadanos la
escuela debe generar ciudadanía y abrir la posibilidad de una nueva concepción del docente y de la participación social
de la comunidad, en tanto los
representantes como de los estudiantes.
Como dice Savater, “Enseñar es siempre enseñar al que no sabe”(1997:26)
La concepción de la docencia compartida o compartir la docencia involucra a la familia, la escuela y los recursos
socioculturales y tecnológicos, (bibliotecas, ludotecas, museos, cines, dispositivos que están ligados a lo que llamamos la ciudad
pedagógica) deben funcionar de forma
coordinada. Los padres son los primeros
responsables de la educación de sus hijos, por delante, inclusive, de la
escuela, la cual junto a sus
maestros y la sociedad complementan el esfuerzo para educarlos, para hacerlos “seres humanos”. Por
tanto, cambiar la escuela pasa por el
cambio de los padres
y el cambio de los
maestros. La sociedad no tiene
cambios culturales nacidos de la nada. Cambia la sociedad porque cambian sus integrantes. Y hoy, más que nunca necesitamos cambiar. Rescatar valores, rescatar la familia, rescatar la
juventud y rescatar la niñez. La familia debe ser parte en el proceso de
educar al hijo. El Estado necesita velar por
la formación e integración de la familia. Una familia feliz, forma hijos
felices. Un niño cuyos padres son parte de su formación se cría sin trauma.
En derivación la herencia
cultural basada en la responsabilidad, la honestidad, la
disciplina, el lenguaje, debe ser
parte de este proceso de rescate. La escuela no es una guardería, ni
un conservatorio, y los maestros no son
ni guardianes ni el gerdamen necesario.
Esto debe privar siempre. La escuela
ayuda a forjar el carácter, la ética, la responsabilidad, la honestidad etc. El
estado debería proveer de los recursos socioculturales, seguridad a la familia,
escuelas cercanas al domicilio, merienda escolar, comedor escolar, ropero
escolar, asistencia médica al escolar, campos deportivos, profesores de
deportes, de música, de baile, así como
recursos tecnológicos como cibers, centros de tecnologías, posibilidades
de teleconferencias, de videotecas, etc., que permitan al estudiante gozar de los servicios de las Tic en toda
su magnitud. La educación puede
referirse como un proceso social, de
carácter complejo, particular, exhaustivo, a través del cual, los hombres se
transforman así mismos y a la sociedad, en la relación con el medio, haciendo
mayores sus niveles de inteligencia, apropiándose de la cultura y conformando
la personalidad en todos sus aspectos, con el fin de adquirir los instrumentos
que les permiten convivir con otras personas totalmente diferentes y emprender
cambios, a través del desarrollo de actitudes creativas y transformadoras. La
educación es un proceso complejo, en el
que constantemente están inmersas todas las personas siendo parte de él.
Fernando Savater (1996), citando a Graham
Greene, considera que "ser humano es también un deber". Es decir,
"nacemos humanos, pero eso no basta. Además tenemos que llegar a serlo"; y la
posibilidad de ser humano sólo se realiza efectivamente por medio de los demás,
de los semejantes, es decir, "de aquellos a los que el niño hará todo lo
posible por parecerse". Y así
continúa Savater- como dice Jean Rostand, (en Savater, Fernando 1996) la
cultura es lo que el hombre añade al hombre, la educación es el acuñamiento de
lo humano allí donde sólo existe como posibilidad. Y en la obra “La educación encierra un tesoro”
Jacques Delors (1997)
Considera
que la familia debe ser la primera
involucrada, ella debe ser parte de lo
que su hijo hace en la escuela. Y
requiere ser informada de lo que se hace
en la escuela y debe
participar de lo que su hijo
hace en la escuela. Los padres deberían gozar
de permisos obligatorios para participar
de la vida del escolar. La escuela instruye, la familia educa. La escuela ayuda
a la formación del sujeto, pero la familia ayuda a la formación del ser
humano, lo aleja de la animalidad y lo
hace un ser digno y honesto. La familia
no es la mamá, no es el papá, no es la abuela o la tía. La familia es aquella
que es responsable del ser
que trajo al mundo. Si no hay capacidad para
traerlos, la misma sociedad, la
misma cultura, la misma familia, debe ser capaz de ser educada para traer al mundo el niño cuando las condiciones lo permitan. Por tanto, el estado debe
preocuparse por la estabilidad familiar, su progreso y su información y
formación. La familia es un ente de gran importancia en el sistema escolar y
concretamente en la escuela básica. Si la familia supiera su poder influiría
para que cada vez que se construya una urbanización se cumplan las leyes
urbanísticas. (se obligue a la construcción de escuelas, sitios recreacionales,
servicios públicos)
· Papel del alumno
Sería inútil pensar en un tipo de alumno que debe ir a la escuela. El alumno es el que es y ya. Con sus capacidades y discapacidades. Es el
alumno, que es el que es, y que viene de
un mundo con multiplicidad de problemas. Lo que nos planteamos hoy en un
hombre ético, que sabe usar los recursos
tecnológicos. Se
hace necesario encontrarnos con ese
sujeto que sea capaz de
pensar, valorar y actuar por sí mismo, como decía Merani “que “piensen y
razonen con su propia cabeza”. Un individuo ético. Y como dice Guédez
(2008:29 ) si entendemos que el ser
humano es un ser que se hace
rehaciéndose, entonces, debemos aceptar que la ética es la forma de hacer más
humano al ser humano”.
Hay
una forma de vivir el tiempo en la
contemporaneidad que está marcada por la instantaneidad y la simultaneidad. El desarrollo y avance
que se ha generado en un mundo que cada vez más avanza hacia la
digitalización, la miniaturización, la nanotecnología, la nano
robotización, y hacia el uso de nuevos conceptos y categorías que cada
vez son más invasivos, tanto en
la vida privada como en la cultural
y más aún, en el lenguaje en general. Pareciera que se esfuma el pasado o se mezcla
con el presente y el futuro, se
desaparece .. y diríamos con una moralidad que pareciera diferente a la que hemos asumido hasta el momento. Ya
casi nada no es extraño, usamos y abusamos de la comunicación y de la información. Pareciera
no haber tiempo y el espacio cada vez
más es invadido por objetos, programas, juegos, y muchos de ellos
dañan aunque parecieran incorpóreos,
ellos penetran el tejido social; la dignidad, que es lo que nos acerca más a la
concepción divina de espiritualidad. No
esto último como concepto religioso,
sino como concepto ligado al “ser “
humano y que es lo nos separa
definitivamente del animal más avanzado.
Un animal cualquiera es un concepto que se rige fundamentalmente por el instinto. La espiritualidad, la creación no son conceptos científicos, pero si humanos y
culturales, y en esta era de la
comunicación que es avasallante e invasiva,
diríamos que pareciera construirse una moralidad que posiblemente
sea diferente a la que hemos asumido hasta el momento.
Ahora bien, si en una nueva moralidad subyace el respeto a las diferencias, a la consecución del conocimiento, el
rechazo al fraude, al engaño
etc., ella por sí
misma, es parte del reconocerse
el hombre, como ser “ humano,
espiritual y digno”. Como parte de ese
reconocimiento a una ética y a una moral que le son inherentes y lo diferencia del resto de los animales.
Vivimos en una sociedad en la que son dominantes la soledad, el aislamiento y
la depresión. Reina la comida
“chatarra”, el “chateo electrónico” el televisor, los celulares y cada
vez nos aislamos más y somos menos afectuosos.
¿Qué
ocurre si sobrepasa lo que
históricamente ha sido nuestra ética y nuestra moralidad?, cosa que
no debe extrañarnos. Cada día nos ofrece una nueva concepción del mundo, una nueva
forma de mirarnos entre humanos, una
nueva forma de apreciar el contexto y nuestra forma de actuar ante
él. . Se ha impuesto una nueva lógica y
a ella debe responderse, pero como seres espirituales, dotados de
capacidad, inteligencia y raciocinio, no
como vedettes. Es el mundo de las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación, es la nueva era, con sus pro y sus contras. No dudamos de la necesidad de la escuela de generar los tejidos necesarios para enfrentar el nuevo contexto histórico, no sabemos si nuevas maneras de
apreciarnos y apreciar a los demás, nuevas formas de utilizar la información
y los beneficios que nos ofrece la
rapidez y la instantaneidad. Se
requiere entonces de una escuela distinta, de un maestro distinto, de un proceso de
enseñanza aprendizaje distinto, que
aprenda a ver problemas, a
detectar problemas a buscarle las mejores soluciones. Que se aproveche el conocimiento
compartido, que nos haga más humano,
más amante del género humano. Que nos
haga sentir cuánto daño podemos causarle al otro. Que nos haga compartir. Que
nos aparte de la animalidad. Que nos haga amar las bellezas del mundo, el deporte, la
música, las ciencias, las artes en
general, que nos haga creativos. De aquí, que pregonamos una enseñanza fundada en problemas, una docencia compartida, que entienda que los cambios no son solamente
de currículo y planes o formas de
enseñar. Que entienda que el educador no
es un apóstol sino un intelectual, un líder social. Y que el sujeto a
formar debe tener ética y ser responsable socialmente de su vida y de la vida
de su sociedad. Es urgente
practicar la relación teoría práctica.
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